10 señales tempranas de enfermedad de las encías
La enfermedad de las encías suele avanzar sin dolor durante mucho tiempo, por lo que es fácil pasarla por alto. Reconocer a tiempo los síntomas de la enfermedad de las encías permite tratarla en su fase inicial, la gingivitis, cuando todavía es reversible, y evitar que progrese hacia la periodontitis, que puede dañar el hueso que sostiene los dientes. A continuación se describen diez señales de alerta, qué las provoca y qué hacer si aparecen.
Gingivitis y periodontitis: dos fases de un mismo problema
La causa principal es la placa bacteriana que se acumula en el borde de la encía. Si no se elimina con un cepillado y una limpieza interdental adecuados, provoca inflamación: es la gingivitis, que se limita a la encía y puede revertirse con buena higiene y limpiezas profesionales. Si la inflamación persiste, puede extenderse a los tejidos de soporte del diente: es la periodontitis, en la que se forman bolsas entre encía y diente y se va perdiendo hueso. Esa pérdida ósea no se recupera por sí sola, de ahí la importancia de actuar pronto.
10 señales de alerta de la enfermedad de las encías
1. Encías que sangran al cepillarse
Es probablemente la señal más frecuente y fácil de detectar: las encías sangran durante o después del cepillado o al usar hilo dental. Unas encías sanas no deberían sangrar con la limpieza habitual. El sangrado es consecuencia directa de la inflamación causada por la placa acumulada en el borde de la encía. Muchas personas dejan de usar el hilo dental al ver sangre, pero así la placa se acumula aún más y el problema empeora.

2. Encías rojas, inflamadas o sensibles
Las encías sanas suelen tener un color rosa pálido y una textura firme. Con gingivitis pueden volverse de un rojo intenso, violáceas o rojo oscuro, debido al aumento del flujo sanguíneo en la zona inflamada. También pueden verse hinchadas y resultar sensibles o dolorosas al tacto.
3. Mal aliento persistente (halitosis)
El mal aliento puede deberse a alimentos, al tabaco o a la boca seca, pero si persiste a pesar del cepillado y el enjuague, puede indicar enfermedad de las encías. Las bacterias de la placa y de las bolsas de la encía liberan compuestos de azufre de olor desagradable, lo que produce un mal olor crónico.
4. Encías retraídas
Si los dientes parecen cada vez más largos, probablemente se trate de una retracción de las encías. El tejido inflamado se separa del diente y deja expuesta más superficie dental e incluso la raíz. Es un indicio de que la enfermedad puede estar pasando de gingivitis a periodontitis y de que las estructuras de soporte se están viendo afectadas.
5. Sensibilidad dental
Cuando la encía se retrae, queda expuesta la dentina de la raíz, una zona más sensible. Esto puede provocar molestias con alimentos y bebidas fríos, calientes o dulces. La sensibilidad tiene otras posibles causas, pero si aparece junto con otros síntomas en las encías, es una señal de alerta importante.
6. Pus entre los dientes y la encía
La presencia de pus, un líquido blanco amarillento, indica una infección. En el contexto de la enfermedad periodontal se habla de absceso periodontal: el organismo intenta combatir la infección bacteriana en las bolsas de la encía. Es un síntoma serio que requiere atención dental sin demora.
7. Cambios en la mordida
Cuando la periodontitis avanza y afecta al hueso que sostiene los dientes, estos pueden desplazarse. Es posible notar que los dientes superiores e inferiores ya no encajan como antes. Este cambio en la oclusión es señal de un daño importante en los tejidos de soporte.
8. Dientes que se mueven
La movilidad dental es un signo clásico de periodontitis avanzada. La destrucción del hueso y del ligamento periodontal hace que los dientes dejen de estar firmemente anclados en sus alvéolos. Se trata de un síntoma muy serio que indica un riesgo elevado de perder piezas.
9. Dolor al masticar
Una molestia o un dolor sordo al masticar puede deberse a la presión sobre dientes cuyo soporte está debilitado. La inflamación de los ligamentos y el movimiento de los dientes pueden convertir el simple acto de comer en algo doloroso.
10. Mal sabor de boca persistente

Al igual que el mal aliento, un sabor metálico o agrio constante puede deberse a los productos de la infección bacteriana en las encías. Este sabor suele persistir incluso después de cepillarse y es una señal de que hay una infección activa que conviene tratar.
Factores que aumentan el riesgo
Cualquier persona puede desarrollar enfermedad de las encías, pero algunos factores la favorecen:
- Higiene oral insuficiente, sobre todo la falta de limpieza entre los dientes.
- Tabaco, que además puede enmascarar el sangrado de las encías.
- Diabetes, especialmente si no está bien controlada.
- Cambios hormonales, como durante el embarazo.
- Algunos medicamentos que reducen la saliva o afectan a las encías.
- Estrés y antecedentes familiares de enfermedad periodontal.
Qué hacer si detecta alguno de estos síntomas
Lo más importante es no esperar a que aparezca dolor. Si nota sangrado, inflamación u otra de estas señales durante más de unos días, conviene pedir cita con el dentista o con un periodoncista. En la consulta se suele medir la profundidad de las bolsas de la encía y, si es necesario, se hacen radiografías para valorar el hueso.
El tratamiento depende de la fase:
- Gingivitis: limpieza profesional y mejora de la higiene en casa.
- Periodontitis: raspado y alisado radicular para eliminar el sarro bajo la encía y, en casos avanzados, cirugía periodontal.
- Mantenimiento: revisiones y limpiezas periódicas para evitar recaídas.
Cómo prevenir la enfermedad de las encías
- Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con pasta fluorada, prestando atención al borde de la encía.
- Limpiar a diario entre los dientes con hilo dental o cepillos interproximales.
- Acudir a revisiones y limpiezas profesionales con la frecuencia que indique el dentista.
- Dejar de fumar y mantener controladas enfermedades como la diabetes.
- No dejar de cepillar las zonas que sangran: el sangrado suele disminuir a medida que se reduce la inflamación.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que sangren las encías al cepillarse?
No. Un sangrado habitual suele indicar inflamación por placa. Si persiste, conviene consultar con un dentista.
¿La gingivitis se cura?
En general sí: la gingivitis es reversible con una buena higiene y limpiezas profesionales. La pérdida de hueso de la periodontitis, en cambio, no se recupera por sí sola, aunque puede detenerse con tratamiento.
¿La enfermedad de las encías afecta a los implantes?
Sí. Los tejidos alrededor de los implantes también pueden inflamarse (periimplantitis), por lo que antes de colocar implantes es importante tratar cualquier problema de encías y mantener después una higiene cuidadosa.
Estas señales orientan, pero no sustituyen a un diagnóstico. Ante cualquier síntoma, lo recomendable es acudir a un dentista cualificado y colegiado para una exploración individual y, si es necesario, un plan de tratamiento adecuado.
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